Plasman cultura local en Monterrey. Realizan esculturas mundialistas.

Las piezas fueron elaboradas por 73 artistas regiomontanos, quienes encontraron en el balón un espacio para plasmar todo aquello que distingue a su tierra

Monterrey, NL.- - /

Monterrey, NL.- | 16 Jun 2026 - 10:28hrs

Monterrey.- La lluvia apareció desde temprano en la Sultana del Norte. Las nubes cubrieron el cielo regiomontano, sin embargo, ni el clima gris pudo apagar el color mundialista que brota en varios rincones de la ciudad, sobre todo en el centro y a través de varios balones convertidos en obras de arte. Son 39 esferas usadas como adornos mundialistas cerca del Palacio Municipal. Cada una ha funcionado como un lienzo que refleja la esencia de Monterrey, entre paisajes, costumbres, sueños y pasión futbolera.

Las piezas fueron elaboradas por 73 artistas regiomontanos, quienes encontraron en el balón un espacio para plasmar todo aquello que distingue a su tierra. Cada diseño tiene una historia distinta, pero todos comparten el mismo objetivo de mostrarle al mundo quiénes son los regiomontanos.

El pequeño recorrido es una exposición al aire libre. Un balón muestra el imponente Cerro de la Silla acompañado por un estadio repleto de aficionados. Otro mezcla la silueta de las montañas con la Copa del Mundo y escenas de futbol callejero. Uno más presume el lema “Aquí jugamos todas”, una referencia al crecimiento del futbol femenil y a la inclusión que busca proyectar la ciudad anfitriona.

Hay diseños inspirados en los colores de México, otros que representan el orgullo regio a través de figuras abstractas, algunos que recuerdan los viejos balones de cuero y hasta piezas que convierten al futbol en una herramienta de unión social.

Entre todas las obras destaca una que resume perfectamente la identidad norteña. Sobre la esfera aparecen el Estadio Monterrey, el Puente Atirantado, el moderno skyline de la ciudad y el Cerro de la Silla bajo un atardecer naranja. Otra intervención artística presume la frase “El Mundial es en MTY”, acompañada por un sombrero norteño y detalles que remiten a la cultura local como una carnita asada.

Mientras aficionados de Suecia, Túnez, Japón, Países Bajos, Sudáfrica y varios países más recorren la ciudad durante el Mundial, estas esculturas se han convertido en paradas obligatorias de aficionados y gente local. Muchos se detienen para fotografiarlas, otros intentan descifrar cada detalle y algunos simplemente admiran cómo el arte y el futbol lograron fusionarse.

Entre el arte y el abandono

El Mundial 2026 ya comenzó en la Sultana del Norte. Suecos, tunecinos, sudafricanos, japoneses y aficionados de distintas partes del planeta recorren las calles de Nuevo León. Sin embargo, mientras la ciudad presume un proyecto culturales ambicioso, también exhibe los claros contrastes donde no luce igual en todos sus rincones.

El programa Trazos Mundialistas llegó oficialmente a su fin con la inauguración de la obra abstracta E-32 de este sábado pasado, del artista jalisciense Javier Santana “Arre”, bajo el Puente Multimodal Zaragoza. Con ella concluyó una iniciativa que terminó con 79 murales distribuidos en distintos puntos del área metropolitana, que incluso superó la meta inicial planteada por las autoridades culturales.

Sin embargo, recorrer algunos de esos espacios dejó una sensación encontrada. Hay murales que cumplen perfectamente con la misión de acercar el Mundial a la ciudad. Otros, parecen haberse quedado atrapados entre escombros, maquinaria pesada y obras de construcción. Uno de los ejemplos más llamativos es uno que está ubicado en San Nicolás de los Garza con enormes retratos de figuras mundialistas que reciben a quienes circulan por la zona. El rostro de Son Heung-min, máximo referente de Corea del Sur, destaca sobre un fondo azul dominado por la bandera de su país. A unos metros aparece el sueco Viktor Gyökeres, mientras que el japonés Takefusa Kubo emerge acompañado por elementos visuales inspirados en la cultura nipona. Además del sudafricano Lyle Foster.

En otra parte del recorrido todo cambia radicalmente. Lo que pudo convertirse en uno de los espacios más atractivos del proyecto hoy luce escondido detrás de montones de concreto, fierros, madera y maquinaria relacionada con distintas obras urbanas. Allí apenas sobreviven imágenes de futbolistas como Lionel Messi, Ronaldinho y Kylian Mbappé, figuras que deberían ser protagonistas naturales de cualquier recorrido mundialista, aunque la realidad es distinta. Los murales permanecen parcialmente ocultos entre escombros. La pintura ha comenzado a mostrar desgaste y el entorno ha dificultado incluso su apreciación completa.

Nuevo León cuenta con un legado visible en sus calles. Los 79 murales de Trazos Mundialistas representan una de las intervenciones artísticas urbanas más grandes realizadas con motivo de la Copa del Mundo.