Blindando hasta los dientes el coloso de Santa Ursula.

Mientras autoridades de CDMX blindan el Estadio Ciudad de México, la FIFA afina los últimos detalles de la inauguración mundialista

Ciudad de México - /

Ciudad de México | 09 Jun 2026 - 09:56hrs

A sólo tres días de que el balón ruede en la Copa del Mundo 2026, el escenario principal de la fiesta lució completamente blindado. El estadio Ciudad de México una vez más permanece rodeado por enormes vallas metálicas negras que cubren gran parte de sus alrededores, como ya había sido visto en toda su etapa de remodelación, pero ahora todo previo a su tercera inauguración mundialista.

Mientras en el interior continúan los preparativos finales para recibir a miles de aficionados, autoridades, patrocinadores, medios de comunicación y representantes de la FIFA, en el exterior el operativo de seguridad es visible a simple vista. Durante un recorrido realizado por ESTO en las inmediaciones del estadio, fue posible observar largas estructuras colocadas en diversos accesos y zonas peatonales. Las barreras impiden la visibilidad de varias áreas cercanas al inmueble y forman una especie de corredor de seguridad alrededor del Coloso de Santa Úrsula.



Las bardas temporales ocultan buena parte de la operación logística que se desarrolla alrededor del inmueble. Personal de organización, proveedores y trabajadores continúan a marchas forzadas afinando detalles para la ceremonia inaugural y el debut de la Selección Mexicana frente a Sudáfrica, encuentro que marcará el comienzo oficial del torneo.

El blindaje del estadio sobre todo coincide con una semana compleja en la capital del país. Las movilizaciones sociales, los operativos de seguridad y diversos bloqueos en puntos estratégicos de la capital han obligado a reforzar las medidas alrededor de uno de los recintos más importantes del país justo antes del evento deportivo más relevante del planeta.

Pese a ello, el ambiente mundialista ya se respira en Santa Úrsula. Los nuevos elementos visuales de la FIFA, las áreas comerciales, las carpas de atención y las zonas destinadas para patrocinadores ya forman parte del paisaje que rodea al inmueble. El estadio luce completamente vestido para la ocasión, aunque protegido bajo un esquema de seguridad nunca antes visto en una Copa del Mundo celebrada en México.